28 octubre 2007

Marximiliano

25 septiembre 2006

Devaluación de la legalidad a través del poder

    El título de este artículo lo extraje del encabezado de una diapositiva confeccionada por el profesor Mascareño dedicada a la sesión "Politización en América Latina", que formaba parte de su curso "Diferenciación Funcional en América Latina". El resto de lo escrito en ella decía:

 

"Bajo condiciones de positivización, la validez del derecho se funda en el procedimiento. Cuáles  han sido las trabas a este proceso en América Latina, se muestran a continuación"

 

 

    medium_Diego_Portales.3.jpgLo que seguía a ese "a continuación" era un fragmento, más extenso que el aquí puesto, que citaba a Diego Portales y que servía sólo de primera ilustración al tema de la devaluación de la legalidad a través del poder,  "De mí sé decirle que con ley o sin ella, esa señora que llaman la Constitución, hay que violarla cuando las circunstancias son extremas" (carta a Cea 1830).

 

 

     Me acordé de esta diapositiva al ver una entrevista en la televisión a la Senadora Evelyn Matheii (Unión Demócrata Independiente). A pocos minutos de comenzar la entrevista surge el mil veces resucitado o siempre vivo tema de la dictadura militar liderada por Pinochet. La senadora alega por el error que cometen sus adversarios políticos, reunidos en la Concertación, cuando cada vez que hacen referencia al golpe militar omiten el contexto internacional que le fue contemporáneo, provocando con ello que se le considere como un hecho aislado lo que implica , según ella, juzgarlo injustamente. Inmediatamente  compara el hecho con los acaecidos en varios países y zonas geográficas como Vietnam, Europa del Este, África, entre otros, que vivieron - desde su perspectiva- historias similares a las que tuvo Chile (1973-1989), en las que también hubo muertos, sin dejar de remarcar que esos casos fueron versiones de autoritarismo del otro lado, el opuesto al suyo, el de la izquierda. La toma de palabra de la senadora se aderezó con los archiconocidos clichés retóricos que brotan abundantemente desde la pluma de Hermógenes Pérez de Arce y sus Meditaciones Metafísicas que tienen tarima y público en el diario El Mercurio. Al final la senadora cierra su idea del asunto con la siguiente frase que me rememoró la de otro político, Portales, citado como ejemplo histórico de las trabas a la positivación del derecho en América Latina (aseguramiento procedimental de expectativas normativas) cuya función es la de intermediar con el sistema político (decisiones colectivas vinculantes) en favor de la legitimación del Estado de Derecho:

 

medium_evelyn_matthei.2.jpg"El nunca más depende de las circunstancias" (Evelyn Matthei, Senadora de la República de Chile, en Tolerancia Cero, 24 de Septiembre de 2006).
 
  
  
   Podemos aclarar la noción de Estado de Derecho con los artículos 6º y 7º de la Constitución Política de la República de Chile. En el sexto se consagra el principio de supremacía constitucional y en el séptimo se instaura la regla de clausura del derecho público:
   
  "Los órganos del Estado deben someter su acción a la Constitución y a las normas dictadas conforme a ella, y garantizar el orden institucional de la República.
    Los preceptos de esta Constitución obligan tanto a los titulares o integrantes de dichos órganos como a toda persona, institución o grupo.
  La infracción de esta norma generará las responsabilidades y sanciones que determine la ley."
(Art. 6º) 

    

 

   "Los órganos del Estado actúan válidamente previa investidura regular de sus integrantes, dentro de su competencia y en la forma que prescriba la ley.

 

    Ninguna magistratura, ninguna persona ni grupo de personas puede atribuirse, ni aun a pretexto de circunstancias extraordinarias, otra autoridad o derechos que los que expresamente se les hayan conferido en virtud de la Constitución o las leyes.

 

    Todo acto en contravención a este artículo es nulo y originará las responsabilidades y sanciones que la ley señale."

(Art. 7º)

 

  

   En Chile cualquier conversación sobre política que mencione las palabras "nunca más" hace referencia, básicamente, a decir nunca más a golpe de estado y violaciones a derechos humanos. Como queda claro, a la base de la frase están feroces contravenciones al principio de supremacía constitucional, al de soberanía, a la regla de clausura del derecho público y a los derechos fundamentales de las personas que se encuentran en cualquier Constitución democrática. Sin embargo, al año 2006, que una senadora nos diga que el "nunca más depende de las circunstancias" nos rememora a la de Portales, según él, "esa señora que llaman Constitución hay que violarla cuando las circunstancias son extremas". En ambos casos se quiere decir que no importa lo que diga Constitución al respecto, no importa lo que nos faculte ni lo que nos prohiba, no importa sus límites impuestos a nuestra función con el objeto de fijar contrapesos al poder estatal, porque cuando nosotros los políticos consideremos que una circunstancia amerite una intervención que se salte todo procedimiento contemplado por la Constitución simplemente no nos importará, nos será indiferente y actuaremos conforme a nuestro arbitrio e impondremos nuestras condiciones.

  

   ¿Hoy por hoy es altamente improbable que un hecho como el 11 de septiembre y la historia que escribió en adelante suceda como sucedió o no? ¿Qué grado de diferenciación tenía el Derecho de 1973 comparado con el derecho de 2006? ¿Es altamente diferenciado el sistema de derecho actual chileno? ¿Puede un sistema de derecho altamente diferenciado ser intervenido y subordinado a la lógica de otro sistema como el Político? 

10 septiembre 2006

Señor Maturana: ¿por qué somos como somos?

La acción va a depender de los deseos
 
MATURANA: ¿Qué entorno estamos generando? Eso es un acto creativo, es una obra de arte. Un entorno en el cual el respeto se puede dar, en tanto hay respeto ¿se facilita el respeto o no? Usted es respetado, usted respeta, lo ven, y usted ve. Y eso va en la experiencia de uno[...]
 
ENTREVISTADOR: Pero como estamos hablando de seres humanos eso puede no ocurrir también Don Humberto.
 
MATURANA: Puede no ocurrir, pero en la medida en que puede ocurrir lo podemos cultivar[...]
 
ENTREVISTADOR: Es bueno que las leyes y que las organizaciones sociales se hagan cargo de esto.
 
MATURANA: Es bueno que se hagan cargo, pero generando un espacio en que pueda ocurrir, no pensando en que es el castigo, la guerra o la dominación van a resolver los conflictos humanos. Las guerras jamás han resuelto los conflictos humanos, nunca, estudien la historia. Los conflictos humanos siempre se resuelven en la conversación. Claro, yo en la guerra puedo dominar a los otros y exterminar a los demás, pero no he resuelto el conflicto, he cambiado el espacio, [quizás] afortunadamente para [entablar] una conversación, un acuerdo que resuelva el conflicto, porque los conflictos humanos tienen que ver todos con la emoción, no se resuelven con la guerra[...] Los problemas políticos son conflictos de deseos y usted ve que los problemas políticos no se resuelven con la guerra, cambia el espacio a lo mejor[...]
 
ENTREVISTADORES en tono de menosprecio refutan dilatadamente la posición de Maturana: ... pero con los puros deseos...
 
MATURANA interrumpe con severidad: ¡Los deseos guían la acción, por favor!. Si usted, claro, trata los deseos como una cosa abstracta por allá y usted no se da cuenta porque ustedes querían conversar conmigo y yo quería conversar con ustedes, entonces resulta que la acción de esta conversación surge de los deseos. Yo no estoy aquí por un argumento racional, no estoy aquí por ganarle a nadie, es porque ustedes me invitaron, me gustó la invitación; yo considero que ustedes son personas interesantes, quería conocerlo a usted (no lo conocía), a él lo he visto una vez (tuve una reunión, una entrevista con él), y estoy aquí por respeto. Entonces los deseos son los que nos mueven, las emociones, la palabra emoción tiene que ver con el movimiento. La guerra de Bush es la guerra de Bush, son los deseos de Bush los que llevaron a la guerra. Las guerras, siempre se dan por emociones, "es que yo quiero esto, quiero el petróleo, quiero la libertad de los otros, quiero hacer esta cosa", son los deseos.
 
* Transcripción de la entrevista que mencionamos en el artículo precedente. 

08 septiembre 2006

Señor Mandeville: ¿por qué somos como somos?

Este segundo semestre de 2006, en la carrera de Derecho, estoy cursando Filosofía del Derecho. La primera lectura fue el libro La Fábula de las Avejas (publicado en 1714), escrita por Bernard Mandeville (1670-1733), que también contiene un ensayo titulado Investigación sobre el origen de la virtud moral. En ambos escritos el autor intenta explicar qué es lo que permite a una sociedad constituirse en una sociedad bien organizada de modo que genere riqueza y grandezas o, dicho de otro modo,  qué es lo que hace que las sociedades grandes y poderosas sean lo que son.

 

Explicación de la teoría social de Mandeville: 

El autor asume lo que parece ser una extendida concepción del hombre en la Inglaterra del siglo XVII (basta recordar los estados de naturaleza descritos por Thomas Hobbes en el "Leviatán", publicado en 1651, y por John Locke en el "Segundo Ensayo Sobre el Gobierno Civil" en 1690), al respecto escribe Mandeville en la introducción de su Investigación, "concibo al hombre... como un compuesto de varias pasiones que todas, a medida que se las provoca y van saliendo a la superficie, lo gobiernan por turno, quiéralo o no" (p.22).  Puesto en esos términos, el comportamiento humano es fruto de las pasiones, apetitos, inclinaciones o impulsos naturales que les son propios a la especie hombre como parte del género animal. Sin embargo en La Fábula se acusa al hombre de ser el único incapaz de concordar en multitud sin el freno del gobierno a diferencia de todo el resto del reino animal. En suma, si la función del Estado es hacer concordar las disonancias el principal escollo a este propósito será entonces la naturaleza del hombre.

Es en esta parte de la exposición donde se hace necesario introducir la definición, que hace el autor en su Investigación, de dos términos contrapuestos, el vicio y la virtud. Se llamará "VICIO a todo lo que el hombre sin consideración por el público, fuera capaz de cometer para satisfacer alguno de sus apetitos, si en tales acciones vislumbrara la mínima posibilidad de que fuera nociva para algún miembro de la sociedad y de hacerle menos servicial para los demás; y en dar el nombre de VIRTUD a cualqueir acto por el cual el hombre, contrariando los impulsos de la Naturaleza procurara el bien de los demás o el dominio de sus propias pasiones mediante la racional ambición de ser bueno" (p.27).

La tensión de la situación a la que hemos llegado hasta aquí consiste, en pocas palabras, en la inminencia de la ruina de toda pretensión de conservar la sociedad dado que en su propio seno alberga conductas personales orientadas a satisfacer sus propios apetitos. Este problema como ya adelantamos lo resuelve el talento político entendido como la diestra dirección de los vicios de cada persona en particular que transforma sus nocivos efectos en una contribución a la magnificencia y felicidad terrenal. La misma Fábula trata el parangón entre un panal de abejas y una sociedad de individuos, "cada parte estaba llena de vicios, pero todo el conjunto era el Paraíso" (p.14).

Si bien ya hemos destacado la importancia de la política para conseguir la armonía social, no nos hemos referido al arte del Estado propiamente tal que permite alcanzar esa óptima organización. Cabe hacerse entonces la misma pregunta que se hizo Mandeville: ¿cómo estimular al hombre a la virtud? El autor aborda este problema en su Investigaciones, allí plantea el desafío con el que se encuentra todo gobierno, "[lograr] persuadir a los hombres a condenar sus inclinaciones naturales o a preferir el bien de los otros al suyo propio, [y que la forma de la solución a adoptar es] una recompensa que los indemnizara de la violencia que sobre ellos mismos tendrían que hacer para observar esta conducta" (p.23). Acto seguido aclara que "los que intentaron civilizar a la humanidad no ignoraban esto; pero, siendo incapaces de otorgar tantas recompensas verdaderas como se necesitarían para satisfacer a todas las personas por cada acción individual, tuvieron que urdir una imaginaria que, como equivalente general por la dificultad de la negación de sí mismos, pudiera servir en todas las ocasiones, sin costarles nada a ellos ni a nadie, y que al mismo tiempo fuera muy aceptable para quienes la esperan" (p.24). Más tarde concluirán que el equivalente imaginario de la recompensa material será la máquina hechicera de la adulación, sustentándose en la idea de que "nadie es tan salvaje que no le ablanden las alabanzas, ni tan vil como para soportar pacientemente el desprecio" (p.24). En definitiva "la adulación tiene que ser el argumento más eficaz que pueda usarse con las criaturas humanas" (p.24)

 

La coordinación social según el teorema sociopolítico recién visto:

Ahora bien, si como buenos sociólogos nos interesara descubrir cuál sería la respuesta de Mandeville a la pregunta por cómo su sociedad logra la coordinación social, o, por qué los ingleses se comportaban como se comportaban, encontraríamos la hoy enternecedora posición del autor en la siguiente cita extraida de su Investigación que reconoce tener a la vista la historia de los imperios griego y romano:

 

medium_Mandeville.2.jpg"Pero si queremos saber qué es lo que les hacía descollar tanto en fortaleza, coraje y magnanimidad, dirijamos la mirada a la pompa de sus triunfos, o la magnificencia de sus monumentos y arcos; sus trofeos, estatuas e inscripciones; la gran variedad de sus galardones militares, los honores con que se honraba a los muertos, los elogios públicos que se concedían a los vivos y todas las recompensas imaginables con que se premiaba a los hombres de mérito; y veremos que lo que impulsó a tantos hasta el más alto grado de abnegación, no fue otra cosa sino la destreza de sus políticos que supieron emplear los medios más efectivos para halagar el orgullo humano." (p.28)

 

Biografía del autor:

Bernard de Mandeville (Dördrecht, 1670 - Hackney, 1733) se formó como médico en la Universidad de Leiden. En 1699 se trasladó a Inglaterra, donde escribió sus sátiras filosófico-políticas, que alcanzaron una enorme repercusión en su época. (leer más)

 

Datos de la edición utilizada:

Mandeville, Bernard: La fábula de las abejas o los vicios privados hacen la prosperidad pública, Fondo de Cultura Económica*.

 

Traductor:

José Ferrater Mora.

 

* Mi fotocopia me impide acceder a más detalles que puedan beneficiar la ubicación de la  misma edición que utilicé. Pero para que no perdamos el humor, terminaré citando al autor en un aspecto anecdótico de su Prefacio a La Fábula que tiene precisamente que ver con este asterisco: "La siguiente fábula... se imprimió hace más de ocho años en un folleto de seis peniques, titulado EL PANAL RUMOROSO O LA REDENCIÓN DE LOS BRIBONES, que poco tiempo después, tomada por una edición pirata, se voceó por las calles a medio penique el pliego" (p.5).

06 abril 2006

La facultad para designar del Presidente y para aprobar del Senado respecto a la composición de la Corte Suprema: en palabras del Senador Alberto Espina (RN).

Por Alberto Urzúa Toledo

Diferenciación funcional de sistemas ó desdiferenciación de sistemas con predominio del político:

En el programa "Última Mirada" de Fernando Paulsen, se invitó al senador Espina para que pudiera justificar su voto disidente de la votación de la Alianza que rechazaba en bloque la incoporación del ministro Cerda al pleno de la Corte Suprema. Recordemos que Cerda fue designado por Ricardo Lagos Escobar y mantenido por la actual presidenta de la república Michelle Bachelet. Según los contrarios al eventual ascenso al ministro se le hacía un favor porque alguna vez reconoció a un medio de prensa que ciertas disposiciones relacionadas a los Derechos Humanos y que a él no le parecían justas simplemente su criterio fue no observarlas, y en consecuencia no aplicarlas al caso; en su defensa, otros resaltaban su loable defensa de los Derechos Humanos cuando ejerció su jurisdicción en los casos relacionados a los detenidos desaparecidos. Volviendo a la entrevista, cuando ésta ya finalizaba, Paulsen cuestiona la facultad del Senado para elegir a los jueces que compondrán la Corte Suprema, acto seguido, enumeró varias peticiones históricas del Poder Judicial en favor de su autonomía e independencia para así evitar que los jueces en su carrera funcionaria "le hagan la pata" a los políticos, a lo que Espina respondió herido, "hemos hecho un excelente trabajo en el Senado". Continuó diciendo que deberíamos sentir orgullo todos los chilenos debido a que las votaciones han tenido siempre como criterio el balance entre los méritos o deméritos del postulante, incluso este mismo criterio es obedecido en la fase anterior, a cargo del Presidente de turno, cuando se designa a uno de los candidatos que le presenta la nómina elaborada la Corte Suprema, por lo tanto según Espina: el pleno de la Corte es mucho mejor al que teníamos antes (aludiendo a la dictadura). Paulsen replicó que los mismos colegas de Espina ya sea de la Alianza o de la Concertación, reconocieron en distintas entrevistas que la selección por parte de los políticos es - imagínense lo que viene - en palabras de la misma presidenta el día de ayer un "método de selección político". Espina ofendido dice en tono golpeado "entonces sería un partido político la Corte Suprema" y de inmediato justifica su voto favorable al ministro Cerda porque él, Alberto Espina Senador por Renovación Nacional, depurado de su investidura misma, adoptó criterios propios del Derecho para discernir su postura frente al candidato y su voto. Es decir, Alberto Espina nos comunica que el Poder, medio simbólico por excelencia de la Política y caracterizado por consistir en decisiones públicamente vinculantes por el sólo hecho de tener influencia, al momento de observar sistemas ajenos al suyo suspendió su observación política del entorno y se reencarnó en el más representativo operario del Derecho, un colegiado más, dispuesto a velar por los criterios propios del Derecho, su autonomía e independencia. "Give me a break!"

10:45 Anotado en Política | Permalink | Comentarios (3) | Email esto | Tags: CHILE

21 enero 2006

Justificación a la urgencia atribuida al proyecto de ley sobre subcontrataciones

En el siguiente archivo, en formato Word, transcribo parte de la entrevista (10/01/06) efectuada por la periodista Monserrat Álvarez al Ministro del Interior Francisco Vidal en el programa "Medianoche" transmitido por el canal Televisión Nacional de Chile, en ocasión de la urgencia otorgada por el Presidente de la República al proyecto de ley titulado "Sobre el trabajo en régimen de subcontratación, el funcionamiento de las empresas de servicios transitorios y el contrato de servicios transitorios" (Nº de boletín 2943-13) para quemedium_franciscovidalmedianoche.2.jpg se ejecute una "discusión inmediata" del mismo, y que posteriormente fue retirado por el Presidente.

- Ver transcripción entrevista.

- Ver entrevista en video.

- Ir a la página de búsqueda de proyectos (Nº de boletín 2943-13).

 

La razón de esta publicación la explicaré con detalle próximamente.

 

 

* La imagen de la entrevista pertenece a tvn.cl